jueves, 13 de diciembre de 2007

Monica de Silos


Amigos silenses, he aquí a la verdadera Mónica; os animo a pensar en el presente¡¡¡

miércoles, 15 de agosto de 2007

Handicaps Urbi et Orbe

Queridos amigos en la siguiente página:
http://spreadsheets.google.com/pub?key=pJ6-tUXzK3lUCKChmblNzLQ
Podréis acceder a la hoja de cálculo que mantiene Luis Caballero y en la cual actualiza el handicap de los amiguetes...
La dirección de Luis es LUISC01@telefonica.net, por si le queréis enviar vuestras "tarjetas"...

El tripartito

viernes, 8 de junio de 2007

Piña


Rinconcete del gurmetillo

Manolo Culebrón apuntaba bien: en la piña, la parte ácida es la más próxima al penacho, y la dulce, la opuesta. Cómase, pues, preferiblemente en rajas longitudinales y en este orden para su pleno disfrute.

Propuestas para el debate: ¿hace una de piña?, ¿en rajas o en rodajas?, ¿del penacho a la base o de la base al penacho?, ¿del coro al caño o del caño al coro?, ¿a bocados, a mordiscos o con cuchillo?

jueves, 24 de mayo de 2007

LA TEORIA DE LO NATURAL



Fijaros como se ha quedado Manolo después de explicarle tres veces mi teoría de lo natural...

He desarrollado tanto la teoría, que estoy en una encrucijada, ¿es natural que me parezca natural la Teoría de lo Natural?
¡que alguen me saque de esta!

RAMONTXU-LETON

vena revival

Nos vamos haciendo viejos y nos gusta recordar el pasado de grandes gestas. Ahí van las salidas de los últimos años.

CAZORLA 2003


ALMENEO 2004


QUIXOTE 2005


CICLOGOLFEO 2006


RAMONTXU-LETON

domingo, 20 de mayo de 2007

Se buscan (desesperadamente)

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(con perdón)

Viendo el comentario de Glez (más abajo en este blog) difundiendo determinadas sospechas, no resisto la tentación de poner esta evidencia (Almeneo'04).
Ni siquiera los grandes momentos de la vida evitan verse turbados por actos de irresponsables.
Nos apresuramos a condenar hechos como éste, siempre amparados en una supuesta impunidad que, véase, el objetivo pone al descubierto (por cierto: de quién es el objetivo?)
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Your foto HERE!

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Cuantas XL?

Lo que realmente perseguí con este diseño era utilizar el año 2000 para dibujar la bicicleta...
Llevaba muchos años (siete exactamente) intentándolo, sin conseguir que el listo de turno que se encargaba de las camisetas me hiciera caso...
Ahora reconozco, con satisfacción, que lo he conseguido.
Este año ya no, pero como todavía quedan dos años para hacerlo, quizá consiga tener una camiseta con este sinigual motivo!
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Bonito colofón para un culEBROn...

Bonito colofón a
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jueves, 17 de mayo de 2007

Nuevas

Actualizo este articulo para indicaros que el proceso de adhesión al blog chichaca sigue siendo lento y tortuoso. Hasta el momento tras dos semanas se han "registrado" Glez y Emma. Solo Glez se ha animado tímidamente a incluir un "post", una imágen, un algo....
Volveré a enviar invitaciones.

Curiosamente en google sale la cuarta referencia si buscas "chichaca", lo cual me deja un poco perplejo, dado que el blog lleva dos semanas en el mundo... tal vez que blogger sea de google ayuda...
Animo ¡¡ os recuerdo que podéis utilizar el usuario genérico chichacar@gmail.com, usando la contraseña 012345678, por si no queréis crearos una cuenta google.

Cambio climático

Sin lugar a dudas el tema de conversación y discusión de este culEBROn 07, ha sido el cambio climático; no somos muy originales.
Se ha tratado el tema en casi todos sus frentes, génesis, efectos, posturas éticas personales ante el fenómeno, escepticismo, teorías sorprendentes que permitían explicar este fenómeno de manera muy natural, posicionamientos activos ante el fenómeno, divulgación científica etc...,
En general la postura oficial, apoyada por Glez y Manolo, fue la que dio mejores argumentos al debate, formando un frente activo-científico difícil de batir. De nuevo agradecer a Txuletón, su teoría panteísta de lo natural, que nos permitió pasar muy buenos momentos. Hay que decir que esta teoría fue elaborada el 1 de mayo durante la cena en el chino de Caspe( único establecimiento de hostelería abierto en este paraíso para pescadores de pantanos) y que ha supuesto la primera cena en un establecimiento de este tipo en los diez años que llevamos haciendo bici-turismo (la hostelería aragonesa luchando duramente con la escuela toledana por el primer puesto del ranking...).
Para añadir, desde la rama escéptica, algo de nivel y dado que yo no tengo grandes capacidades literarias, voy a hacer un bonito copy-paste de un artículo de Félix de Azúa que apareció en El País el 10 de Mayo del 2007 y que también está publicado en el boomerang ( http://blogs.elboomeran.com/azua/). Por cierto esta página que se denomina El blog literario latinoamricano está muy bien.
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El fin del mundo, más o menos

En obediencia al giro cósmico de la rueda de Fortuna cuyos ciclos son imposibles de medir (tantas son las generaciones humanas que los separan), las sociedades opulentas reciben el castigo a su felicidad bajo la forma de terribles catástrofes, pero sólo las opulentas son castigadas, porque las miserables viven la catástrofe todos los días, incluidos los domingos.

En ocasiones, el desastre obedece a razones comprobables. La peste negra arrasó las ciudades más ricas y sabias de Europa, en la Italia norteña, con un bacilo que llegó de oriente en las pulgas de las ratas, un emigrante clandestino escondido en las tripas de un polizonte. El pánico al castigo divino aún perduraba en una película de Elia Kazan con inmigrantes ilegales, peligros de plaga pestífera y ratas similares a sus víctimas.

Otras veces la destrucción llega por obra de un agente discreto, pero se convierte en un pánico general e induce a creer que el Juicio Final está al caer. En estos casos la plaga o el desastre es una metáfora de la culpabilidad: la culpa de ser tan ricos, tan sabios, tan avanzados, tan poderosos o tan guapos. Tal fue el caso de la tuberculosis durante el romanticismo, según el sagaz ensayo de Susan Sontag sobre la enfermedad y sus metáforas. También lo fue, al inicio de su expansión, el sida, aunque rápidamente las comunidades más afectadas supieron introducir racionalidad en el análisis y detener un terror que podía convertirse en muy peligroso.

Durante el largo dominio de la brutal burguesía del Segundo Imperio, ese periodo en el que se amasaron las primeras grandes fortunas plebeyas, gigantescas acumulaciones de capital logradas con el crimen, la estafa, el robo (aunque también la audacia e inteligencia de los burgueses), todo ello acompañado por sangrientas revoluciones y represiones que influirían decisivamente sobre Karl Marx, el castigo divino fue la sífilis y su herencia.

Como la peste en las ratas, la sífilis se ocultaba en la sangre de las prostitutas y fluía por toda actividad sexual que no fuera del gusto de la iglesia y el Estado. Difundido desde la ciencia médica, el pánico a la espiroqueta y a la sexualidad perversa fue tan intenso que duró más de cien años. Todavía en mi bachillerato (Hermanos de La Salle, Barcelona) hube de leer un pasmoso ensayo de Monseñor Thiamer Toth, obispo húngaro, que bajo el título de Juventud y pureza explicaba la lenta liquefacción de la columna vertebral en los masturbadores masculinos.

El horror a la infección degenerativa iba unido a un permanente horror corporal. La burguesía opulenta veía el cuerpo humano como un saco de miasmas, infecciones, putrefacciones y descomposiciones, humores malignos que acababan por ocupar el cerebro. Los locos furiosos, los delirantes, las histéricas, los desenfrenados, eran tenidos por pecadores en la etapa final del vicio.

Todos los escritores del ochocientos narraron el terror a la degeneración de la sociedad burguesa minada por un mal secreto e ignominioso. La sífilis, como los actuales transgénicos, producía una descomposición invisible de los genes que corrompía fatalmente la herencia. Lo cierto es que aquella sociedad era cada día más poderosa, más opulenta y que estaba haciendo del planeta entero su finca privada. No importa: la obcecación por el castigo, la perturbadora presencia de una culpabilidad difusa, imponía en los burgueses imperiales el pavor a la destrucción universal. Es decir, la de su clase social.

No hay nada más asombroso que asistir por vía de novelas o documentos de la época a las onversaciones habituales en aquellos salones. Cada cinco frases aparecía el diagnóstico médico. La medicina era la ciencia dominante y aunque su lenguaje nos parece hoy cosa de sacamuelas, en su momento fue la verdad absoluta. Cuando muere Jules Goncourt, seguramente de sífilis, el parte médico firmado por una eminencia dice que la causa ha sido una "perimeningitis encefálica difusa". Palabras divinas que se acompañan con esta descripción: "Une désagrégation du cerveau à la base du crâne, derrière la tête".

En sus reuniones, Zola, Flaubert, Maupassant, los Goncourt, Daudet, no cesan de hablar de sus enfermedades con un lenguaje aldeano: "una fiebre cerebral", "una tisis de laringe", "un enfriamiento de las meninges". Todos ellos sufren sucesivamente o al tiempo hepatitis, cólicos, gastritis, neuralgias, gripes, comezones, migrañas, rampas, sarpullidos, reumatismos, insomnios o depresiones nerviosas y lo comentan con arrobo, dando un lugar distinguido al aspecto de las deyecciones.

En uno de los mejores estudios que se han escrito jamás sobre la literatura francesa, el soberbio Le pays de la littérature, de Pierre Lepape, figura un delicioso capítulo sobre Zola en donde el autor expone con maestría la presencia majestuosa de los médicos del Segundo Imperio. El prestigio de la medicina era tan elevado y general como el que actualmente pueda tener la ecología. Zola, un decidido partidario de la ciencia y el progreso, quiso acabar de una vez con la poesía y otras pamplinas, para construir una novela científica según el método experimental de Claude Bernard, modelo mayúsculo de los médicos parisienses. El único modo de evitar la destrucción de la raza y el fin del mundo (el suyo), era, decía, exponer científicamente la causa de la decadencia. A ello dedicó los 19 volúmenes de su anatomía patológica de la Francia burguesa.

Esa ciencia literaria, sin embargo, no era sino un disfraz de la moral tradicional. La novela científica exponía la verdad de la degeneración genética francesa y por tanto era la única actividad artística moralmente respetable. El resto era histeria: "Cuando oyen sonar la música, las mujeres lloran. Hoy necesitamos la virilidad de la verdad para alcanzar la gloria futura", dice en su Carta a la juventud. Y con la arrogancia de quien nada sabe de la ciencia, pero se cree un experto, añadía: "Que los poetas sigan haciendo música mientras nosotros trabajamos". La degeneración genética producida por el frenesí sexual, el alcohol y la sífilis eran la causa científica del fin del mundo (del suyo). Poesía tenebrosa inspirada por una culpabilidad flotante. Había ganado demasiado dinero.

Cada sociedad alucina su fin-del-mundo metafórico. Ahora que nuestros cuerpos son una mercancía de lujo, ¿qué culpabilidad tortura a los opulentos, los sabios, los guapos? ¿Qué peste negra va a destruir sus privilegios? Bien podría ser una sífilis de la tierra, el llamado "cambio climático", fenómeno que afecta al planeta desde que existe y que se acelera debido a la imparable e implacable hipertecnificación. La tierra está degenerando, es una bolsa de miasmas, sus casquetes polares están podridos, su atmósfera envenenada, la infección fluye por sus aguas, pronto morirá. En esta leyenda, como en la leyenda de la tuberculosis o de la peste negra, se toma la parte por el todo. Si llegara ese fin-del-mundo sólo afectaría seriamente a una parte discreta de los habitantes del planeta. El resto seguiría como siempre malviviendo, o puede que algo mejor. Hace muchos siglos un meteorito asfixió buena parte de la vida zoológica, pero sólo a los bichos más grandes. Eso no ha impedido la invención del teléfono.

La denuncia de un cambio climático universal y catastrófico cuya causa serían "las naciones ricas" o "los gobiernos reaccionarios" y cuya víctima abarcaría a "todo el planeta" con ese añadido demagógico de "en especial los más pobres" es nuestra leyenda del castigo divino, nuestro mito del fin del mundo (opulento). Habrá víctimas del cambio climático como hubo apestados, tuberculosos y sifilíticos, pero puestos a lo peor, la hecatombe climática, si la hay, dejará con vida y buenas perspectivas a una parte bastante amplia del planeta: la que todos los días vive el fin del mundo sin sentir la menor culpabilidad.

Artículo publicado en: El País, 10 de mayo de 2007

martes, 8 de mayo de 2007

Cuatro personajes en Mequinenza ( culEBROn, mayo 07)

No sabemos en qué momento ni de quién (¿fue Manolo, que disimula?) surgió la idea de buscar un taxi. El aceite, además, es un zumo de frutas.

Nuevas

Hola a todos en esta nueva versión del blogger, (malheureusement) se exige tener una cuenta google mail (gmail); en el correo de invitación que os habrá llegado os viene un enlace al proceso de alta en el blog y de paso alta en gmail . Si no quieres crearte una cuenta google (error...), puedes utilizar la siguiente: chichacar@gmail.com, usando la contraseña 012345678.

Una vez completado el proceso de alta ya puedes escribir en el blog (selecciona la pestaña Creación de entradas. Tiene un editor bastante aceptable (podéis copiar y pegar si ya lo tenéis escrito y aprovechar para poner afotos y cosas de esas...)

Para hacer comentarios a una entrada (post) no hace falta estar registrado y puedes hacerlo directamente desde el blog...en fin fácil...

Si os instaláis la utilidad Picasa (hay un enlace en el blog) os permitirá subir fotos directamente desde este programa

lunes, 7 de mayo de 2007

Orbita Geoestacionaria


Una de las bonitas discusiones tenidas bajo el cielo de Riba-roja, en una noche de luna llena, fue ¿A qué altura estaba la órbita geoestacionaría? o más exactamente ¿Cuál era el radio de esta?.
La respuesta aproximada es de de unos 6.378 Km , correspondientes al radio de la tierra, más otros 35.768 Km lo que da un total de 42.146 Km.

Dado que el que perdió, era el único que tenía una idea aproximada, se declara desierta la apuesta y se acumula la experiencia para la siguiente...
y ya de paso la estación espacial internacional está a solo 360 Km, por lo que si alguien puede enviar unas fotos hechas desde su balcón, se agradece.
No recuerdo mas apuestas ni juegos florales dignos de señalar...